Todo sobre Serpientes

Las serpientes son reptiles sin patas, algunas de las cuales poseen mordeduras venenosas que utilizan para matar a sus presas antes de ingerirlas. Otras serpientes matan a sus presas por constricción, por ejemplo estrangulación. La Herpetología es la ciencia que se ocupa de su estudio.

Las serpientes se encuentran emparentadas con los lagartos, con los que comparten el orden Squamata. Otros miembros de este grupo, las anfisbenas, también han perdido las patas y se asemejan a las serpientes superficialmente.

A pesar de ser algunas venenosas y de poseer una mala reputación, las serpientes no suelen atacar a los humanos. La mayoría de las serpientes que atacan a un ser humano lo hacen tras ser atacadas o lastimadas previamente. Si uno mira dónde pisa y hace suficiente ruido, el animal se alejará de su camino en vez de esperar a que uno la pise. En muchas zonas, la mayoría de las serpientes no son venenosas o poseen un veneno no dañino para las personas. Australia es una excepción, la mayoría de las serpientes de Australia son extremadamente venenosas y debe mantenérseles una muy amplia distancia.

Todas las serpientes son carnívoras, alimentándose de pequeños animales, aves, insectos e incluso de otras serpientes en ciertas especies. Las serpientes no mastican el alimento. Poseen mandíbulas inferiores muy flexibles, cuyas dos mitades no se encuentran unidas rígidamente, permitiéndoles abrir la boca en el ancho necesario para tragar su presa entera, incluso si la misma es mayor en diámetro que la misma serpiente. Contrariamente al mito popular, las serpientes nunca descolocan sus mandíbulas para tragar su presa. Después de comer, las serpientes se aletargan durante el proceso de digestión.

La piel de la serpiente está cubierta por escamas. La mayoría de las serpientes utilizan escamas inferiores especializadas para desplazarse, aferrándose a las superficies. Sus párpados se encuentran permanentemente cerrados, pero son en realidad escamas transparentes. Las serpientes cambian de piel periódicamente. A diferencia de otros reptiles, el cambio de piel es realizado en una pieza, como si tirara de una media. Esto se hace a medida que el animal crece y además para reparar heridas y librarse de parásitos externos. La renovación periódica ha convertido a la serpiente en un símbolo de salud y medicina, como se muestra en la vara de Asclepio, (ver Asclepio).

La visión detallada es limitada, pero no impide la detección de movimiento. Algunas serpientes poseen receptores infrarrojos en profundos surcos entre las fosas nasales y el ojo, los cuales les permiten "ver" el calor irradiado por otros animales. El sentido del oído de la serpiente está limitado a la detección de vibraciones del suelo, ya que las serpientes no poseen oídos. Una serpiente huele a través de su nariz y la lengua pasa las partículas de aire al órgano de Jacobson en la boca para su examen. Otra característica de su lengua es su terminación en dos ramificaciones por lo que se denomina bífida. El pulmón izquierdo es muy pequeño o a veces incluso estar ausente, ya que el cuerpo tubular de la serpiente requiere que todos los órganos sean alargados y delgados.